Para entender el fútbol, no bastan los límites del terreno de juego y sus normas. La rivalidad es un componente esencial, que contribuye a generar una saludable dinámica deportiva, aunque a menudo se vea mezclada con otras de tipo político, nacional o regional.
Finalizada la temporada, se abre un tiempo de reflexión, de análisis, de altas y bajas, de planificación para el próximo curso. Los focos se trasladan del césped a los despachos y se habla de posibles fichajes, de contratos, de cláusulas… Una firma promete sueños, pero puede brindar auténticas pesadillas, porque los contratos los carga el diablo. Si no, que se lo pregunten a Iban Zubiaurre Urrutia (Mendaro, 22 de enero de 1983).
Quienes queremos a la Real Sociedad estamos preocupados por la falta de gol del equipo, que nos está haciendo perder opciones de repetir competición europea la próxima temporada.
Nunca la Real debe dejar de ser el mejor equipo de fútbol del mundo. Aunque nadie lo sepa. Aunque nadie lo note (Elías Querejeta, El espíritu de Atocha)
En la presentación de este blog, recordaba que en 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de “las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan”. Ochenta años después, la Real seguía dando pruebas de que se puede amar el fútbol y los colores de un equipo sin descuidar el alma.
En junio de 1939 se jugaba en Atotxa uno de los primeros partidos de la posguerra civil. La Real Sociedad, todavía oficialmente Donostia Foot-ball Club, se enfrentaba al, entonces, Atlético Aviación, hoy Atlético de Madrid. Antes de comenzar el partido, como se ve en la fotografía que abre esta entrada, los jugadores, brazo en alto, hacen el saludo fascista mientras cantan el Cara al Sol.
Xabi Prieto y el Loco Abreu compartieron posiciones de ataque en la Real Sociedad, como se ve en la fotografía, con los colores verde y amarillo del San Sebastian Recreation Club de 1904, embrión de la Real Sociedad.
El principio de polaridad del Kybalión establece que todo tiene dos polos, su par de opuestos, que no son en realidad sino los extremos de una misma cosa. En este caso de la manera de entender el fútbol. Xabi Prieto y el Loco Abreu representan dos formas opuestas, hasta el extremo, de entenderlo y de vivirlo.
En 1914 soplaban vientos de guerra. Tan es así que en verano estalló la Gran Guerra, la Primera Guerra Mundial. Unos meses antes había estallado la guerra en el fútbol guipuzcoano y la Real tuvo que dedicarse a jugar partidos amistosos.
Lartaun de Azumendi ha publicado un hilo en X, compartiendo el resultado del reto que se planteó para tratar de conocer cuál era el número mínimo de futbolistas que pudieran explicar la historia del Athletic, temporada a temporada, sin dejar una sola campaña sin cubrir, incluidos los años de la Guerra Civil (1936-1939). En un principio le salieron 12, número que ha reducido a 10.
Me pareció una tarea sugerente y, después de actualizar la base de datos de los jugadores de la Real Sociedad, he hecho el mismo ejercicio con los 805 futbolistas que han vestido la camiseta txuriurdin. Me sale un once para la historia del club que la explica desde que empezó a competir en 1908/09 hasta hoy, temporada a temporada, sin dejar una sola campaña por cubrir.