
Para quienes estamos interesados por los orígenes de la Real Sociedad, la aportación de los hermanos Sena es fundamental. Comentaba en Tiempo de gestación que nada surge de la nada, un buen día, de la noche a la mañana, y la fundación oficial del club el 7 de septiembre de 1909, efectivamente, tiene unos precedentes. Como vamos a ver, desde 1903 hasta 1919, los tres fueron protagonistas de cada paso que se fue dando en esa dirección y en la posterior consolidación del club.
Miguel, Alfonso y Gregorio Sena Manterola formaron parte de aquel grupo de “jóvenes aristocráticos” que, decía Gil Baré en El Pueblo Vasco el 24 de marzo de 1904, proyectaba en San Sebastián, “organizar un Club dedicado exclusivamente á los sports”, mostrando, desde muy pronto, su inclinación por el foot-ball.
Habían nacido en Donosti, aunque de ello no ha quedado rastro en el Archivo Diocesano. Sus padres, Carlos Sena Ferrer, comandante de infantería, de origen valenciano, y la donostiarra Lucía Josefa Bernardina María de los Dolores Manterola Beldarrain, una mujer de armas tomar, se habían casado en lo viejo, en la iglesia de Santa María del Coro, el 31 de mayo de 1875. María Dolores era hija de Gregorio Felipe Manterola, Diputado General de Gipuzkoa, y hermana de José Manterola, escritor, filólogo, director de la Biblioteca Municipal, director de El Diario de San Sebastián y fundador en 1880 y director de la revista Euskal-Erria. Tuvieron, al menos, otros tres hermanos; Ramón, Carlos y Emilio, a quien podemos ver en la foto, trajeado, el primero por la derecha.

Este es el contexto familiar en el que ‘Michel’, ‘Poto’ y ‘Lobo’ vinieron al mundo. Un entorno que les transmitió una especial sensibilidad y capacidad de liderazgo. Tan es así que los tres fueron capitanes de sus respectivos equipos.
Miguel Sena (Donostia, 6-11-1884), que había estudiado en Inglaterra, se constituyó en alma mater de todo este proceso. Con 18 años, el 15-03-1903 ya juega en el Vasconia Foot-Ball Club, el primer equipo donostiarra del que tenemos constancia; luego, en el San Sebastián Recreation Club, en el San Sebastián Foot-Ball Club, en el Ciclista Foot-Ball Club y en la Sociedad de Foot-Ball. Diez años después, colgó las botas siendo jugador de la Real Sociedad. Capitán, líder discreto y delantero goleador fue, además, corresponsal de El Mundo Deportivo en San Sebastián y autor del Manual del foot-ballista español, una obra no localizada, que decía contener, además de las reglas del fútbol, “muchos consejos a los aficionados y clubs que quieren implantar el football”.
Alfonso Sena (Donostia, 5-10-1886), empezó a jugar en el San Sebastián Recreation Club. El 16-04-1905, también con 18 años, lo hace contra el Madrid Foot-Ball Club en el Campeonato de España (Copa), logrando el escamoteado subcampeonato. Defensa con capacidad ofensiva y olfato de gol, fue el más polivalente de los tres y el que más partidos jugó. Además, el ‘Poto’, como era conocido, fue el diseñador y creador del escudo de la Real Sociedad, en colaboración con el pintor Enrique Dorda, compañero en el SSRC, directivo y corresponsal en San Sebastián de la revista de Barcelona, Los Deportes. Un escudo que, más de un siglo después. seguimos luciendo en la camiseta.
En 1907, Miguel y Alfonso dan el salto a Bilbao para jugar en el The Union Foot-Ball Club, también conocido como Unión Vizcaíno, un equipo fundado por marineros ingleses; entidad que, por cierto, viste camiseta rojiblanca a rayas, antes de que lo hiciera el Athletic. Unos meses después, con los mejores jugadores del Athletic y del Unión, entre los que están los dos hermanos, se constituye el Club Vizcaya para competir en el Campeonato de España de aquel año. Tras ser derrotados en la final por el Madrid, F.C., y la posterior disolución del club, vuelven a Donosti para jugar en el San Sebastián Foot-Ball Club, donde les esperaba Gregorio para compartir equipo.
Gregorio Sena (Donostia, 8-09-1890), debutó con el San Sebastián Foot-Ball Club el 28-10-1906, en un partido contra el Small Athletic Foot-Ball Club, con solo 16 años; aunque ya había jugado y ganado antes, con el mismo equipo, el Concurso Infantil de Foot-Ball de Guipúzcoa, con 15. Sus estudios le llevaron a Inglaterra, donde en 1907 jugó en el London Club y, en 1910, a Barcelona, jugando algunos partidos en el RCD Español. Antes lo había hecho en el francés Vie au Grand Air du Medoc, de Burdeos. Extremo diestro que combinaba la velocidad con la astucia del lobo, destapó el tarro de sus esencias ya en la Real Sociedad.
Los tres, antes de fundar la Sociedad de Foot-Ball de San Sebastián, Real desde 1910, vivieron su momento de gloria en la primavera de 1909, ganando la Copa con el Ciclista Foot-Ball Club.
A diferencia de lo que ocurre hoy, en aquellos años legendarios se jugaban pocos partidos y oficiales aún menos. La única competición reconocida era el Campeonato de España, hoy Copa del Rey, y cuando el equipo se inscribía o se clasificaba (1905, 1909, 1910, 1913 y 1919); los Campeonatos Regionales no empezaron a disputarse hasta 1913, cuando se retira Miguel; y la Liga no existía. Por lo que, para conocer la verdadera importancia de la participación de los hermanos Sena en este proceso y valorar adecuadamente su aportación, he considerado también los partidos amistosos. Dejando claro que debemos utilizar la locución “al menos” porque, aunque estos datos están confirmados, la información que proporcionan los medios de la época es, en ocasiones, deficiente o incompleta, y probablemente jugarían alguno más.

Durante quince años, desde 1903, siempre hubo, al menos, un Sena en el campo y en este lapso de tiempo, lograron una Copa (1909) y tres subcampeonatos (1905, 1910 y 1913).
Hasta 1910, Miguel y Alfonso, Alfonso y Miguel, eran la pareja de baile en los distintos equipos. Después lo fueron Alfonso y Gregorio, Gregorio y Alfonso. No consta que llegaran a jugar los tres juntos, pero sí sobre el mismo terreno de juego. La primera vez que lo hicieron fue el 11-11-1906, en un partido entre el SSRC, en el que jugaron Alfonso y Miguel, y el SSFC, en el que jugó Gregorio, ganando los mayores.
Los tres salieron de la Real con 28 años. Miguel colgó las botas tras jugar su último partido el 23-03-1913, el de desempate de la final de Copa contra el Barcelona en La Escopidera, de la ciudad condal; Alfonso, lo hizo tras otro 23 de marzo, esta vez de 1917, después de jugar un amistoso contra el Madrid, F.C. en el estadio de O’Donnell, de Madrid; y el último de Gregorio, después de haber decidido retirarse en 1916 y volver dos años más tarde, fue el jugado el 13-04-1919, también contra el Barcelona, en los cuartos de final de Copa de la temporada 1918-19 en Les Corts, de Barcelona.
Los tres jugaron en Bilbao. Hemos visto cómo Miguel y Alfonso juegan en el The Union y el Club Vizcaya en 1907, y Gregorio deja la Real Sociedad para colgar las botas jugando su última temporada en el Athletic Club, ganando el Campeonato Regional Norte de 1919-20 y cayendo en la final de Copa, al ser derrotados por el F.C. Barcelona, retirándose definitivamente.
Miguel, Alfonso y Gregorio Sena constituyen la primera de las sagas que siempre han hecho de la Real Sociedad un club tan familiar. Luego vinieron las de los Arrate, los Bienzobas, los Fernández Berridi… y hasta treinta y dos más.
Como hemos visto, la aportación de los hermanos Sena es fundamental para abordar el amanecer de la Real Sociedad. Se puede decir, sin temor a equivocarnos, que fueron el cordón umbilical que le transmitió vida hasta su nacimiento.
David González, desde atotxa.org, dijo hace unos años, que “si algún día la Real decide hacer un museo a la altura de nuestra historia, una sala debería estar dedicada a estos hermanos”, y no se equivocaba.

