Al finalizar la temporada pasada, advertíamos sobre el peligro de una percepción que no ayuda: la falta de gol, como causa de todos los males que afectan al equipo, porque ocultaba un problema mayor en la retaguardia. Cerrada la 2025-26, vemos que no solo no se ha mejorado, sino que los problemas en defensa se han agravado.
Tiempo de lectura: 6minutosAlineación del Ciclista Foot-Ball Club en la Copa de 1909 en la que están Miguel y Alfonso Sena
Para quienes estamos interesados por los orígenes de la Real Sociedad, la aportación de los hermanos Sena es fundamental. Comentaba en Tiempo de gestación que nada surge de la nada, un buen día, de la noche a la mañana, y la fundación oficial del club el 7 de septiembre de 1909, efectivamente, tiene unos precedentes. Como vamos a ver, desde 1903 hasta 1919, los tres fueron protagonistas de cada paso que se fue dando en esa dirección y en la posterior consolidación del club.
Tiempo de lectura: 6minutosAlejandro Campos Ramírez, Alejandro Finisterre
Cuando era más joven, una partida de futbolín con los amigos siempre era un buen plan. Aún corrían las pesetas y por cinco duros asegurabas un buen rato. No sé si todavía quedará alguno por ahí. ¡Ya no hay boleras y “el marrano” lo cerraron hace tiempo!
Aquellos buenos ratos no hubieran sido posibles sin el ingenio emprendedor de un gallego excepcional, cuya vida pareciese sacada de una novela de aventuras; una vida más de serie larga que de película.
Tiempo de lectura: 5minutosZubimendi, Le Normand, Remiro, Merino y Oyarzabal
En La patria del gol, Daniel Gómez hace referencia a la discrepancia que mantuvieron Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA, y Domingo Iturbe Abasolo, Txomin, buen aficionado al fútbol y dirigente de ETA militar en los años ochenta. Iturbe se alegraba de las victorias españolas, algo que no acababa de entender el veterano independentista. “A Txomin –explica Madariaga– le quería mucho, pero le criticaba, de forma simpática, que en partidos internacionales animara a la selección de España porque, según decía, en ella jugaban tres o cuatro vascos”. Y entonces yo le respondía: “No Txomin, no me jodas. A favor de España no”.
Al ver la foto que abre esta entrada, con Zubimendi, Le Normand, Remiro, Merino y Oyarzabal, los cinco jugadores de la Real Sociedad, celebrando la última Eurocopa ganada por la selección de España, ha habido quienes se han mostrado más cerca de Madariaga que de Txomin Iturbe.
Tiempo de lectura: 3minutosEizaguirre, Caeiro, Marculeta II, Murillo, Suárez, Artigas. Agachados: Epi, Basabe, Pérez, Ontoria, Igoa
La sustancia del fútbol también está en las sensaciones que perduran. Al llegar al campo de Atotxa, por ejemplo, olía a hierba recién cortada; sensación que para quienes poblaban el fondo norte, se mezclaba con el olor a fruta, por su cercanía al mercado. Al rato, envueltos en el humo que sobrevolaba por las gradas, ya solo olía a Farias. Y, tras el partido, no había mejor manera de completar aquella experiencia sensorial que con un bocadillo de jamón en el Alcalde de “lo viejo” y una “goleada”.
Como se puede ver en esta hoja que se repartía por los bares para informar de los resultados de la jornada, aquel día, 17 de septiembre de 1950, la Real había ganado al “Madrid” 6-2. El Diario Vasco lo calificó de víctima en el titular de su crónica, encabezamiento que reproduzco en el título de esta entrada.
A observar el resto de resultados: 6-4, 3-6, 4-1, 4-2, 6-2, 9-0 y 2-2. 59 goles en total, en solo 8 partidos; 7,4 goles por partido. Muchos goles. Muchas sensaciones.
En la estela de los antecedentes de la Real Sociedad, hemos visto la creación del San Sebastián Recreation Club, en agosto de 1904. Allí estaban ya los Sena, Berraondo, Artola, Arrillaga, Minondo, Lizarriturry… que tanto juego darían.
Tirando de ese hilo, llegamos a otro momento importante en este devenir. El 21 de mayo de 1905, El Pueblo Vasco incluye en su portada una ‘nota de sport’ en la que informa que: “A consecuencia de disensiones surgidas, se han separado del S.S.R.C. varios distinguidos jóvenes de esta ciudad, formando los disidentes una nueva sociedad de “foot-ball” que se denominará “San Sebastián foot ball Club”. Esta tarde lucharán en Ondarreta dos equipos de ambas sociedades. La partida promete ser muy interesante». Por lo que se ve, la separación fue amistosa.
Los sesenta y los setenta fueron también años movidos en el mundo del fútbol español. El sonoro fracaso de la selección en el Mundial de 1962, celebrado en Chile, con “el equipo de la ONU”, llamado así en el país anfitrión por sus jugadores nacionalizados: Ferenc Puskás (húngaro), Alfredo Di Stéfano (argentino), José Santamaría (uruguayo) y Eulogio Martínez (paraguayo), tuvo graves consecuencias.
A pesar de las altas expectativas con las que se había afrontado el campeonato, España no superó la fase de grupos, y se culpó de ello a los jugadores extranjeros nacionalizados, que cerraban el paso a los nacionales, más, si cabe, cuando se tuvo constancia del estupor con que la propia FIFA había acogido su convocatoria. La Federación Española prohibió el fichaje de futbolistas extranjeros; una decisión que entraba en vigor el 1 de julio de 1962, antes de iniciarse la temporada 1962-63.
Por su parte, la FIFA, en el Congreso celebrado solo unas semanas antes, el 10 de junio, acordó que el jugador que hubiera sido internacional por un país, no podría serlo por otro, aunque cambiara de nacionalidad. Una medida directamente dirigida contra España e Italia que se habían presentado en el Campeonato del Mundo con futbolistas no formados ni nacidos en sus respectivos territorios.
Los clubes acogieron de mala gana estas limitaciones a la contratación y encontraron la solución a sus problemas recurriendo a una norma que convertía en “asimilado”, en “oriundo”, a cualquier descendiente de españoles… siempre que no hubieran sido internacionales en su país de origen, requisito exigido por la FIFA. Así que, hecha la ley, hecha la trampa. De manera asombrosa, aparecieron hijos de emigrantes españoles, excepcionalmente dotados para el fútbol, por todas partes, fundamentalmente de origen paraguayo y argentino… y con la garantía de que no habían sido internacionales.
Gol número 3.400. Mikel Oyarzabal lo celebra acompañado de Isak y Merino
Tras la publicación de Goles centenarios (I) y Goles centenarios (II), con esta entrada ponemos fin al recorrido por la historia de la Real Sociedad en LaLiga, llegando hasta nuestros días.
Este último capítulo, se inicia con el gol 3.100 firmado por Xabi Prieto en 2015 y termina con el 3.600 marcado por Take Kubo el 28 de septiembre de 2024.
Gol número 2.000. Juanan Larrañaga celebra en Atotxa el gol de la victoria frente al Sevilla
En esta entrada damos continuidad al recorrido iniciado en la primera parte: Goles centenarios (I).
Kortabarria, Larrañaga, Uralde, Loren, Guruzeta, Lumbreras, Gica Craioveanu, Aranzabal, Darko Kovacevic, Nihat, Aranburu y Carlos Vela nos llevan en volandas desde el 1.600 al 3.000.