
En La patria del gol, Daniel Gómez hace referencia a la discrepancia que mantuvieron Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA, y Domingo Iturbe Abasolo, Txomin, buen aficionado al fútbol y dirigente de ETA militar en los años ochenta. Iturbe se alegraba de las victorias españolas, algo que no acababa de entender el veterano independentista. “A Txomin –explica Madariaga– le quería mucho, pero le criticaba, de forma simpática, que en partidos internacionales animara a la selección de España porque, según decía, en ella jugaban tres o cuatro vascos”. Y entonces yo le respondía: “No Txomin, no me jodas. A favor de España no”.
Al ver la foto que abre esta entrada, con Zubimendi, Le Normand, Remiro, Merino y Oyarzabal, los cinco jugadores de la Real Sociedad, celebrando la última Eurocopa ganada por la selección de España, ha habido quienes se han mostrado más cerca de Madariaga que de Txomin Iturbe.
Solo unos años antes de aquella discrepancia, Inaxio Kortabarria, el legendario central y capitán de la Real Sociedad, después de haber jugado cuatro partidos con la Roja, había decidido renunciar a jugar en la selección española “por motivos ideológicos”. También lo había hecho el Txopo, José Ángel Iribar, capitán del Athletic, después de 49. Ambos fueron los portadores de la prohibida ikurriña en el derbi de Atotxa de 1976.

Años más tarde, Mikel Aranburu, otro guipuzcoano, también capitán y one club man de la Real, después de ser convocado en dos ocasiones para jugar en la selección sub’20, hizo lo propio al declarar públicamente que si el seleccionador le convocara no acudiría. También renunciaron a la selección española, por motivos ideológicos, Nacho Fernández, de la S.D. Compostela; y Oleguer Presas, del F.C. Barcelona. Tres vascos, tres guipuzcoanos, dos de la Real y uno del Athletic, un gallego y un catalán. Vamos, una mini galeusca.
Efectivamente ‘mini’, porque han sido solo cinco de los 863 futbolistas que según la Real Federación Española de Fútbol han jugado en la selección absoluta. Decisión que, por otra parte, hoy les hubiera resultada cara. La Ley del Deporte la tipifica como “infracción muy grave”, castigada con multa de entre 3.000 y 30.000 euros y la suspensión de la licencia federativa durante un periodo de entre dos y quince años.
En realidad, la participación de jugadores de la Real Sociedad en la Roja a lo largo de su historia, desde 1920 hasta el día de hoy, ha sido importante. Son 52 txuriurdins, incluido Inaxio Kortabarria, los que han hecho su aportación. El 6% del total.

De los 68 equipos que han contribuido a forjar la historia de la selección, la Real Sociedad ocupa sobradamente la sexta posición en el ranking de clubs que más jugadores han aportado.
Si abrimos el objetivo al territorio de procedencia de los jugadores, vemos que 80 guipuzcoanos han jugado en la selección, incluidos los del Real Unión y otros equipos; casi el 10%. Gipuzkoa solo está por detrás de Bizkaia, Barcelona y Madrid en el ranking de jugadores por provincia de origen. Y si lo ampliamos a los nacidos en Euskal Herria, son 221, la cuarta parte de los 863; casi el 26%.

Cuando se hizo pública la convocatoria para jugar la Eurocopa de 2024 en Alemania y se vio que la Real Sociedad, con cinco jugadores, era el equipo que más aportaba, Imanol Alguacil dijo, “seguro que por vergüenza no han llevado a tres más”, pensando en Zubeldia, Barrenetxea y Brais Méndez; pero, “que esté tranquilo Luis de la Fuente, que esos tres van a estar preparados por si en vez de llevar a cinco quiere llevar a ocho”.
Tras marcar el gol que dio la victoria a España y la Eurocopa, en la final contra Inglaterra, al levantar la copa junto a Zubimendi, Le Normand, Remiro y Merino, Oyarzabal declaró sentirse orgulloso, con ese orgullo realzale que le caracteriza: “Para mí, personalmente, que estemos cinco jugadores de la Real aquí es un orgullo”.
Algunos hablaron de récord de participación, porque olvidaban el Mundial de 1982 de la era Ormaetxea, con seis jugadores de la Real Sociedad en la Roja: Arconada, Periko Alonso, Zamora, Satrústegui, López Ufarte y Peio Uralde. Una Real que había conquistado la Liga de la temporada 1981-82, ganándose también ser el equipo con mayor representación en la selección absoluta.

Y desconocían además que, antes de que se jugaran mundiales y eurocopas o copas de naciones, cuando las Olimpiadas las disputaban selecciones absolutas, a la celebrada en Amsterdam en 1928, el seleccionador de España, José Ángel Berraondo, llevó a nueve jugadores de la Real Sociedad: Amadeo Labarta, Ángel Mariscal, Chomin Zaldúa, Paco Bienzobas, ‘Cholín’ Alcorta, ‘Kiriki’ Iruretagoyena, Martín Marculeta, Trino Arizkorreta y Jesús Izaguirre.


Así que, desde un punto de vista exclusivamente histórico, podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la memoria de la selección española, la memoria de la Roja, se queda corta sin la participación de txuriurdins, guipuzcoanos y vascos en general

Como curiosidad, terminamos por hoy haciendo referencia a la mítica “furia española”, que fue más vasca que otra cosa. Su origen está en aquella primera selección, ‘oficial’, que ganó la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes en 1920. Estaba integrada por trece vascos, otros cinco de la Real Sociedad, como los de la portada, (Agustín Eizaguirre, Mariano Arrate, Manuel Carrasco, Juan Artola y Silverio Izaguirre), cuatro del Athletic (José María Belauste, Sabino Bilbao, Rafael Moreno ‘Pichichi’ y Domingo Gómez-Acedo), dos del Arenas de Getxo (Pedro Vallana y Francisco Pagaza) y dos del Real Unión (Ramón Eguiazábal y Patricio Arabolaza). Completaban la convocatoria, cuatro jugadores del Barcelona (Ricardo Zamora, José Samitier, Agustín Sancho y Félix Sesúmaga) y cuatro gallegos, tres del Real Vigo Sporting (Luis Otero, Moncho Gil y Ramón González) y uno del Racing de Ferrol (Joaquín Vázquez). El donostiarra y capitán de la Real Sociedad Mariano Arrate fue capitán de aquella primera selección ‘oficial’ y portador de la bandera en la ceremonia de apertura; el primer gol, ‘oficial’, lo marcó el irundarra Patricio Arabolaza, el de la victoria ante Dinamarca; y el protagonista del célebre rugido “a mí el pelotón Sabino, que los arrollo” fue Belauste, José María Belausteguigoitia Landaluce, reconocido nacionalista vasco. Otra importante aportación de la Real Sociedad en aquella primera selección ‘oficial’, constituida, como se ha podido ver, al más puro estilo galeusca.
Pero no fue la primera. He insistido en lo de ‘oficial’, porque la selección de España jugó otro partido siete años antes, en 1913, partido no reconocido oficialmente, con una participación también importante de la Real Sociedad. Pero de ello hablaremos en otro momento.


Este «relato» debería ser declarado de interés «,nacional» por el Gobierno Vasco, y si me apuras por el Español. La Real lo debería incluir en su historial y escaparate mediático.
No valen los adjetivos cuando lo bueno se acerca a lo perfecto.
Gracias por tan generoso comentario. Es una parte de la historia que muchos realzales desconocen.